Las Grandes Batallas Olímpicas: 1912 ESTOCOLMO.
Una décima de segundo, un metro, una zancada, un gesto final, adelantando el pecho, los brazos. Son muy pocas cosas las que definen una victoria olímpica, pero todas ellas resumen el esfuerzo titánico de unos hombres, los atletas.
Casi siempre, rebajar en una décima una marca mundial ha exigido un entrenamiento de años, día a día.
En este reportaje, a través de estas históricas gestas olímpicas, el lector podrá desentrañar el verdadero carácter de los Juegos, representado en estos corredores de velocidad, fondo y semifondo, que realizaron, a lo largo de los tiempos, la difícil hazaña de la superación.






