GUÍA DE LA ASCENSIÓN A MONTE PERDIDO
Monte Perdido (3355mts) es el Pico Calcáreo más alto de Europa, además es la tercera altura del Pirineo tras el Aneto y Posets y rivaliza con ellas en belleza y majestuosidad.
Le tengo un especial cariño a esta montaña, fue mi primer tres mil y el descubrimiento de un horizonte inmenso lleno de montañas lejanas. Volví dos años después y todavía me engatusó más. Voy a describiros la ruta normal y sencilla, que sube desde la Pradera de Ordesa hasta el refugio de Góriz y de ahí a la cumbre. En VERANO es una ruta que no ofrece más complicaciones que el esfuerzo físico. Si hay nieve y hielo, leer debajo la explicación del tramo final.

ETAPA 1. PRADERA DE ORDESA-REFUGIO DE GÓRIZ
Ordesa es, seguramente uno de los parajes naturales más bellos de mundo, si es verano hay que coger bus hasta el prado y luego “patapúm parriba”. Merece la pena madrugar, la ruta se llena de “domingueros” y gente que nos alejan de la idea salvaje y de aislamiento de la montaña. En Agosto el bosque de las Hayas parece la Gran Vía un viernes por la tarde….
Primero, por
cuestas sombreadas se atraviesan las hayas, para luego, tras un breve llano, llegar al paraje más espectacular de la zona, el
Circo Glaciar de Soaso, la mole de piedra enfrente, es ya el Perdido, escoltada por las otras dos “sorores” o hermanas: “El Soum de Ramond” y “El Cilindro de Marboré”.
Tras refrescarse en la célebre
“Cola de Caballo”, hay que subir el primer escaló por las faldas de la montaña. Mi recomendación es no tener ningún miedo a las
Clavijas de Soaso, no son nada aéreas ni nada, es una cadena clavada en la roca que nos facilita progresar, desde abajo impresiona mucho más de lo que en realidad es. Para bajar o para los más temerosos, se pueden rodear por una senda bastante empinada en zig zags llamada el “Camino de las mulas”.
Una vez pasadas las clavijas, ya comenzamos a ver un paisaje que nos acompañará en nuestra ruta. El valle de Ordesa visto desde arriba. Un espectáculo para los sentidos.

Sobre las clavijas, las mochilas ya van pesando....
Hay que seguir subiendo, (toda la ruta es hacia arriba, vamos al punto más elevado que ven nuestros ojos), tras dos o tres rampitas, salvando algunas terrazas se llega al
refugio de Góriz, perfecto para montar la tienda de campaña que nos está amargando los hombros toda la mañana.
ETAPA 2. GÓRIZ-CIMA DEL MONTE PERDIDO
Tras el madrugón, primero hay que superar
una serie de terrazas, un “calentamiento” de lo que nos espera. Luego cogemos una
diagonal pedregosa bajo la Punta de las Escaleras, un tres mil que nos tapa la cima del Perdido. Y llegamos a la primera zona conflictiva.
Llegamos a una zona de antigua morrena glaciar, conocida como el
“bosque de piedras”, un montón de piedras gigantes entre neveros. El problema es que, como si fuera un bosque de verdad, el camino pasa entre los bloques y es muy fácil perderse. No cunda el pánico, hemos de (incluso obviando los mojones de piedra que nos llevan a la nada) tirar siempre hacia nuestra izquierda y arriba.Pasado esto llegan las rampas más fuertes, por incómoda grava y superando diferentes resaltes de piedra que nos obligan a poner manos un poquito, nada serio, pero muy pesado, para mi es el tramo más duro de la subida.
Superado el último resalte llegamos al
LADO HELADO DEL PERDIDO, a pie de la última canal de subida y dividiendo con el Cilindro que se abre espectacular a nuestra izquierda. Estamos a tres mil metros de altitud, puedo certificar (no hagas apuestas que puedas perder) que el agua, de verdad, está “heladita”.
LA ESCUPIDERA

Desde el Ibón Helado, hay hielo, pero se puede pasar bien.
Primero avanzamos por un
resalte rocoso, necesitaremos las manos y algo de cuidado, a nuestra izquierda la parte final de la canal y a la derecha Ordesa y un piño nada agradable.
Dejamos el resalte y entramos en la llamada “Escupidera”, el nombre lo dice todo, es una canal de piedra descompuesta,
con mucha pendiente y que se sube en zig-zags, muy incómodos por la piedra suelta en la que se hunden las botas.En verano, sin nieve y hielo es caminar, sudar (aunque arriba ya se nota la rasca) y tirar de paciencia, pero….
con nieve o hielo se trata de un lugar MUY PELIGROSO, de hecho es el punto de más accidentes mortales de todo el Pirineo. No tiene una gran dificultad, casi todos los accidentes se han producido por la FALTA DE MATERIAL ADECUADO o utilizarlo manifiestamente mal.
El problema es que la canal tiene
un poquito de inclinación hacia el abismo, con lo que un resbalón (Con crampones es muy difícil resbalarse si clavas bien) y no saber detenerse (Con el piolet en la mano firme tampoco hay más historia) te lleva, como un tobogán a las rocas en un piñazo más que considerable o, peor a algún hueco de caida libre al abismo.
Repito que SI NO HAY NIEVE O HIELO no hay NINGÚN PROBLEMA más que el esfuerzo físico… pero si hay nieve o peor, hielo, CRAMPONES, PIOLO Y TRELLAT IMPRESCINDIBLES. Pensar que hay que bajar y la canal, con lo empinada que es, helada, tiene un riesgo más que letal.

Desde arriba, si no hay hielo, bajar es como hacer surf, mola. Si hay nieve, cudiadín.
Volvemos al soleado verano. Superada la canal llegamos a un
rellanito donde divisamos ya un panorama indescriptible, a nuestros pies el Lago de Marboré, los Astazús, la Munia y todo el Valle de Pineta. Hay un pequeño vivac de piedra, acampar aquí debe ser la host….
Nos queda la última rampita, unos 50 metros,
no nos descuidemos, si es piedra, piedra, si hay nieve, seguir huella marcada, despacito, en 5 minutos estaremos EN UNO DE LOS LUGARES MÁS BELLOS DEL PLANETA.

Bueno, pues ya estamos arriba, habrá que zamparse la "secallona" de la victoria (¿por qué a 3000mts la comida está tan buena?)
Los vecinos Ramond y Cilindro, Vignemale (casi lo podemos tocar si alargamos el brazo), Taillon, Brecha de Roland, Ordesa, Tromouse, Midi, Infiernos, la Munia y entre las brumas del horizonte Posets e incluso, en días, Aneto.

Hermanos de montaña, muy arriba, un tres mil, por fin......
Uno no llega a un pico hasta que lo baja. MUCHO CUIDADO EN LA BAJADA. Si la Escupidera es piedra es hasta divertido, si tiene nieve o hielo hay que clavar pinchos como si nos fuera la vida en ello, de hecho… nos va. Luego calma y a disfrutar y saborear lo que hemos hecho cuando, allí abajo, ya se ven las luces de Góriz y se olisquea ya la “cervecita de la victoria”,
Dice la leyenda que en la cima del Perdido, el Dios Atland construyó un palacio invisible, oculto entre las nubes, al que sólo se puede acceder por un caballo volador que sólo accede a transportar al que tiene fe en él. Existe.
Saludos trotones